Mi hucha de cerdito

Un tren estático,

no viaja

Parado en el tiempo.

Suspendido

¿De qué sirve?

No sale de la estación

Pasajeras entran y salen

se apoyan en sus asientos

miran el paisaje

pero el tren nunca parte a hacer su camino

repleto de barreras

excusas bananeras,

de una monarquía maltrecha

no elegida ¡qué miedo votar!

Se pierda y venga una república

¡Vaya a ser cómo la segunda!

y ganemos en derechos

y se elimine,

lo que hasta ahora

mantiene el mercado

de ricas personas intacto:

una política corrupta

vestida de democracia

capitalismo intocable

Permanentemente anclado.

¿Qué diría Marx,

si viese este tinglado?

Mientras,

algunas personas viajan mentalmente

su imaginación, su mayor aliada.

Más no sirve de nada

Cuando la hucha se rompe

Se recogen los pedazos del cerdito

Vacío

Como sus carteras

Sus esperanzas

Sus miedos acusados

que ya gritan sin reparo

¡Quiero respeto, quiero trabajo, quiero libertad!

 

 

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